Cuando una persona presenta pérdida auditiva en ambos oídos, la recomendación profesional más frecuente es adaptar un aparato auditivo en cada uno. Aunque pueda parecer que un solo dispositivo es suficiente para “escuchar mejor”, la realidad es que el cerebro necesita recibir información equilibrada de ambos lados para procesar los sonidos de forma natural y eficiente.
Usar dos aparatos auditivos amplifica el volumen mientras restaura la audición binaural, esencial para la comprensión del habla, la orientación espacial y el confort auditivo.
En Psicoaudición Total enfatizamos la importancia de tratar la pérdida auditiva bilateral con dos aparatos auditivos, ya que el uso simultáneo de ambos dispositivos favorece una adaptación auditiva más completa, previene el deterioro de la audición residual y mejora la calidad de vida a largo plazo.
La audición no depende únicamente del oído, sino de la forma en que el cerebro interpreta las señales que recibe de ambos lados. Cada oído capta el sonido con ligeras diferencias de tiempo e intensidad, y el cerebro combina esas señales para crear una “imagen sonora” tridimensional del entorno. Esta capacidad, llamada audición bilateral, es la que nos permite ubicar de dónde proviene un sonido, diferenciar una voz entre el ruido o percibir la profundidad en la música.
Cuando sólo un oído está amplificado con un aparato auditivo, el cerebro pierde parte de esa información, generando confusión, dificultad para identificar la dirección de los sonidos y mayor esfuerzo mental para comprender las palabras.
Con dos aparatos auditivos, se vuelve a recibir señales balanceadas, restaurando la coordinación cerebral natural. Este equilibrio mantiene una audición funcional, especialmente en entornos con ruido de fondo o múltiples interlocutores.
El uso de dos aparatos auditivos ofrece múltiples beneficios comprobados clínicamente. En primer lugar, mejora la comprensión del habla en situaciones donde el ruido ambiental es elevado. Cuando ambos oídos participan, el cerebro obtiene una percepción más clara y nítida del lenguaje, sin necesidad de subir el volumen o forzar la atención.
En segundo lugar, escuchar con ambos oídos facilita la localización sonora, una función indispensable para la seguridad y la orientación espacial. Gracias a la información proveniente de los dos auditivos, se puede determinar con precisión desde qué dirección se origina un sonido, lo que permite reaccionar ante estímulos del entorno, como el tráfico o una voz que llama desde otro punto.
Además, el uso bilateral reduce la fatiga auditiva y cognitiva. Escuchar con un solo aparato obliga al cerebro a trabajar de más para compensar la información perdida del oído no amplificado, provocando cansancio, frustración y menor rendimiento comunicativo.
Uno de los riesgos de usar un solo aparato auditivo en casos de pérdida bilateral es la llamada privación auditiva, un fenómeno en el que el oído no estimulado pierde gradualmente su capacidad de procesar sonidos y comprender palabras. Al no recibir señales acústicas de forma constante, las vías nerviosas del oído menos estimulado se debilitan, generando un deterioro auditivo más rápido.
El uso de dos auditivos mantiene ambos oídos activos y estimula de manera uniforme el sistema auditivo central. Estudios clínicos han demostrado que las personas que utilizan aparatos auditivos en ambos oídos conservan mejor su capacidad de discriminación del habla y presentan una adaptación más estable con el paso de los años.
Escuchar con ambos oídos permite percibir los tonos y matices con mayor fidelidad, brindando una sensación auditiva más rica y envolvente. Este efecto se asemeja a escuchar en estéreo, donde el cerebro recibe información completa de cada canal auditivo, logrando una experiencia mucho más cercana a la audición normal.
Además, al distribuir la amplificación entre los dos dispositivos, no es necesario utilizar un volumen tan alto. Esto se traduce en una escucha más suave, clara y natural, sin la necesidad de forzar el oído ni provocar molestias.
Los avances tecnológicos han permitido que los aparatos auditivos modernos trabajen de forma sincronizada. Los modelos más recientes se comunican entre sí mediante conexiones inalámbricas, ajustando automáticamente la dirección del micrófono, el nivel de ruido y la ganancia según las condiciones del entorno. Esta coordinación entre ambos dispositivos permite una audición más precisa y adaptativa, especialmente útil en ambientes dinámicos.
En Guatemala, el acceso a este tipo de aparatos auditivos lo puedes encontrar en Psicoaudición Total donde ofrecemos evaluaciones audiológicas completas, selección de aparatos auditivos de última generación y adaptaciones personalizadas para cada paciente.
Gracias a la disponibilidad de modelos digitales e inteligentes, las personas con pérdida auditiva bilateral pueden beneficiarse de una rehabilitación auditiva integral, basada en la comunicación natural entre ambos oídos y el cerebro.
Usar dos aparatos auditivos en casos de pérdida bilateral no significa duplicar el equipo, sino recuperar la audición natural del cerebro. Escuchar con ambos oídos favorece la comprensión del habla, reduce la fatiga auditiva, previene la privación del oído no estimulado y permite disfrutar de una experiencia sonora completa y equilibrada.
En Psicoaudición Total respaldamos el uso bilateral como la opción más efectiva para mantener una buena salud auditiva y lograr una adaptación plena a la vida cotidiana. Más allá del volumen o la amplificación, el verdadero objetivo de dos aparatos auditivos es devolverle al paciente la capacidad de escuchar con claridad, orientación y comodidad, tal como lo haría con una audición natural.